Consejería Cristiana y de Justicia Restaurativa
(Servicio Gratuito por Internet del Ministerio Abriendo Caminos)

¡Permítanos ayudar!
Vivimos en sociedades donde abundan los conflictos. Divorcio, bulling, acoso sexual, intimidación, abuso de poder, violencia doméstica, atropello laboral, discriminación por diversos motivos, exreclusos sin oportunidades de reinserción, marginación social, drogadicción, estigmatización e irrespeto de los derechos humanos básicos son algunos ejemplos de conflictos que los titulares de prensa confirman diariamente. La mayoría de los estados centran sus políticas y normas en impartir justicia retributiva o punitiva la cual se limita básicamente a castigar, dejando a víctimas, ofensores y otras personas en el abandono, el dolor sin consuelo ni esperanza y generalmente en un estado de confusión o trauma que les impide rehacer sus vidas y/o relaciones debidamente. Si te encuentras en medio de un conflicto ahora mismo es el momento en el cual podemos ayudarte con los conocimientos que hemos adquirido y que tú también puedes aprender para solucionar el problema o sus secuelas y otros obstáculos tanto en el ámbito personal como familiar y social.

cualquier conflicto tiene solución
Todo esto proviene de Dios, quien por medio de Cristo nos reconcilió consigo mismo y nos dio el ministerio de la reconciliación.
-2 Corintios 5:18
Tipos de Conflictos
Conflictos Individuales
No involucran a segundas personas. Pueden ser deseo desenfrenado por algo material, adicción a algún tipo de droga, intenciones suicidas, compra compulsiva, miedo y el enojo.
Conflictos Familiares
Ocurre entre personas con lazos de consanguinidad o parejas.
Algunos de ellos son: falta de respeto, violencia doméstica, infidelidad y divorcio son algunos ejemplos de este tipo de conflicto.
Conflictos de Grupos
Se trata de conflictos donde hay varias personas implicadas
pero no son familia ni parejas como por ejemplo problemas laborales, delitos, peleas entre pandillas y bulling escolar.
Conflicto, ¿cómo enfrentarlo?

La mayoría de las veces se responde emocionalmente a los conflictos lo cual agrava el problema porque esas respuestas aceleran el fuego destructor que caracteriza a todo tipo de conflicto.
Algunos de esos aceleradores son la venganza, el odio, el miedo, la ira, el orgullo, la mentira, el desprecio y la burla, pero todos tienen por denominador común que no solucionan el problema sino que lo empeoran.
El fuego destructor comienza con la chispa que origina la ofensa. Por lo tanto, la ofensa es la dinámica más fuerte de todo conflicto.
Personas o grupos ofendidos tienden a crear una historia superficial del conflicto, a etiquetar a los presuntos ofensores igual que se hace en la justicia punitiva para posteriormente juzgarlos partiendo de la presunción que todo ofendido tiene la razón y que este obra bien al contraatacar emocionalmente al ofensor, pero resulta que muchas veces no se hace lo correcto y el conflicto escala de forma exponencial.
La justicia restaurativa es la mejor manera para tratar con los conflictos porque interviene en ellos con el fuego de paz que se centra en evitar la chispa de la ofensa y en eliminar los aceleradores del fuego destructivo del conflicto.
Contacto
Ministerio Abriendo Caminos
Fundado en 2007 en Miami, FL,
Estados Unidos de América.
En área de Tampa desde 2015.
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